El Shih Tzu es una raza milenaria originaria del Tíbet, perfeccionada en China, donde fue criado como perro de compañía para la realeza. Su nombre significa “perro león”, y durante siglos fue símbolo de nobleza y fortuna. Hoy es un compañero ideal: alegre, afectuoso y muy adaptable a la vida familiar.

Shih Tzu

Cuidados y Recomendaciones

  • Ejercicio moderado: Requiere caminatas suaves y juego diario para mantenerse en forma. Se adapta muy bien a espacios pequeños.

  • Pelaje exigente: Si se mantiene largo, requiere cepillado diario y baños frecuentes (cada 2–4 semanas). Muchos tutores optan por un corte tipo “cachorro” para facilitar el mantenimiento.

  • Higiene ocular y facial: Sus ojos grandes y hocico corto lo hacen propenso a lagrimeo excesivo e irritaciones. Limpieza diaria de la zona es fundamental.

  • Temperatura: Sensible al calor por su cara braquicéfala y abundante pelo. Evitar climas extremos y paseos en horas calurosas.

  • Entrenamiento suave pero constante: Aprende bien con refuerzo positivo y rutinas claras. Tiene un carácter dócil pero algo testarudo.

  • Salud: Puede presentar problemas respiratorios, oculares y dentales. También es propenso a infecciones en los oídos y sobrepeso. Revisión veterinaria regular y dieta equilibrada recomendadas.

  • Entorno ideal: Perfecto para apartamentos y hogares tranquilos. Requiere compañía constante y no disfruta estar solo por largos periodos.

Tamaños en edad adulta

  • Tamaño adulto:
    Altura: 22–27 cm
    Peso: 4.5–8 kg

  • Esperanza de vida: 12 a 16 años